Me gusta como eres. Peligrosa. Inescrupulosa, de caminar seguro, siempre con un Lucky encendido en tu mano izquierda. Ese olor a nicotina y ron que solo realza esa belleza demacrada que tanto me atrae. Bailas y bailas, hablas y hablas, con tu lengua traposa. Los hielos enteros en el vaso vacío. A diferencia de otras tu tema no son los hombres, no despotricas contra algún ex, ni hablas de necesitarlos, simplemente no te interesan. Es tu boca roja mal pintada y esos ojos azules lo que resalta ante tu palida y helada piel.
Caminas por la calle como si nada te intimadara, ebrios te dicen cosas a la pasada, ni caso le haces. Sabes que conquistas, que te miran, que te desean en su cama. No necesitan decirte cosas bonitas, solo seguirte el juego. Ese juego, que aunque termine la fiesta y el sol comience a aparecer, sigue como si la noche empezara una y otra vez.
